En este post, queremos describiros las diferentes partes del jamón ibérico:
1. Caña: es la zona más próxima a la pezuña y también la más estrecha. A la hora de distinguir entre un jamón ibérico y un serrano la mejor forma de hacerlo a simple vista es fijándose en esta parte; si es muy delgada y estilizada la pierna será ibérica. La carne de la caña es muy fibrosa, se suelen cortar los tacos para tapas o realizar gustosos guisos.
2. Codillo o jarrete: es la carne que se encuentra entre la caña y la maza, es una carne más dura y más jugosa, aromática y gustosa, se suele cortar en tacos para tapas o guisos.
3. Maza: es la parte del jamón donde más carne hay y está más tierna que la de otras zonas. De ella se extrae la mayor cantidad de lonchas. Es la parte más tierna del jamón, es muy jugosa y sabrosa.
4. Contra o contramaza: es la situada justo debajo y ocurre lo mismo que en el caso anterior. Esta zona está más curada que la maza. Su corte es más dificultoso, dando como resultado lonchas más pequeñas.
5. Babilla: es la parte de la pieza que está en el lado opuesto a la maza y, como tiene menos carne y esta está más cercana al hueso, se cura antes. Es una zona menos jugosa, presenta aromas más sutiles.
6. Punta: como su propio nombre indica, está situada al final del jamón, justo en el lado contrario a la pezuña. Es una zona sabrosa por su alto contenido en infiltraciones de grasa, aunque por lo común suele estar algo salada.
